El compromiso

Los adoradores y adoradoras han de ser conscientes del compromiso que contraen al ser recibidos como tales.
La letra del Reglamento "velar y adorar" resume una espiritualidad de fuerte vivencia comunitaria y eclesial que comprende la vida entera -adoración-, bajo el signo de la Eucaristía -entrega y presencia entre los hombres-, y de la noche -vigilancia y esperanza-.
Se recomienda que aquellos que han de ser recibidos adoradores tengan un retiro previo a la imposición solemne de la insignia.