DECALOGO DEL ADORADOR NOCTURNO

  1. Celebraremos nuestras Vigilias de noche y mantendremos en lo posible la duración de las cinco horas establecidas.

  2. No dejaremos pasar un solo día sin hacer nuestra visita a Jesús Sacramentado.

  3. Mantendremos y fomentaremos el sentido expiatorio de la adoración.

  4. Nos sentiremos Obra de la Iglesia adorando en nombre de la humanidad e incluyendo en nuestras peticiones las necesidades del mundo entero.

  5. Reavivaremos las relaciones entre los miembros del turno, procurando vernos alguna vez fuera de la vigilia e interesándonos unos por las cosas de otros.

  6. Trataremos de mantener buenas relaciones con todas las Asociaciones Eucarísticas.

  7. Nos ofreceremos personalmente para participar en las tareas apostólicas de la Parroquia y de la Diócesis, porque en el «Cuerpo de Cristo» no puede haber miembros parásitos.

  8. Consideremos tarea apostólica de nuestra Adoración promover el Culto a la Sagrada Eucaristía.

  9. Haremos lo posible por aumentar el número de Adoradores Nocturnos.

  10. Estimaremos siempre característica propia de nuestra condición de adoradores la devoción filial a María Santísima, Madre y primera Adoradora del Hijo de Dios hecho hombre